• Dr. Hernán Saldaña (CPN)

Soy Freelance, ¿Qué impuestos tengo que pagar? ¿Qué facturas tengo que emitir? (Argentina)

Actualizado: jun 3






Para muchos trabajadores independientes saber qué impuestos deben pagar es un tema engorroso, y se vuelve aún más complejo si nuestros clientes están fuera del país, donde además se suma la problemática de cómo y dónde cobrar.

Lo primero es saber qué impuestos existen y nos alcanzan a nosotros que no somos una empresa, pero tampoco “trabajadores convencionales” empleados bajo relación de dependencia.

Por un lado, es importante distinguir los tributos nacionales (exigidos por AFIP) y los provinciales (exigidos por la administración fiscal de cada provincia: ARBA en Buenos Aires, AGIP en CABA, API en Santa Fe, etc.). También existen algunos de orden “municipal”, pero esos no nos interesan mucho (estamos fuera de su alcance).

Como freelance en Argentina, tenemos dos opciones:

· Inscribirnos como monotributista (Régimen Simplificado).

· Inscribirnos responsable inscripto: IVA, Ganancias y Autónomos (Régimen General).

Para saber qué nos conviene debemos analizar nuestro nivel de facturación actual y el que proyectaremos tener a corto plazo, además de la relación comercial con nuestros clientes dependiendo de la condición de estos, y donde se encuentren (país/exterior).

Actualmente, si uno entra a la web de AFIP, en la sección de escalas de monotributo, (https://www.afip.gob.ar/monotributo/categorias.asp), podrá ver un máximo de facturación anual de 2.609.240,69 en la categoría más alta (K), pero hay que tener cuidado, ya que esa categoría (al igual que las dos previas, J y K), solo están permitidas para las actividades de venta de cosas muebles, no así para SERVICIOS. Para nuestro caso, la “prestación de servicio” bajo la modalidad FREELANCE, el tope anual de facturación es $1.739.493,79 (categoría H), equivalente a $144.957,81 promedio mensual. Si superas ese monto, no tendrás otra alternativa que pasarte al Régimen General.

En cuanto a la relación comercial, va a depender del tipo de cliente con el que trabajemos. Ya que como monotributista estamos habilitados únicamente para emitir facturas de tipo “C” (o “E” si es exportación), que no incluyen IVA (los monotributistas no pagan IVA), y según la ley del Impuesto a las Ganancias, tus clientes las van a poder deducir solamente cumpliendo con una serie de requisitos: no superar el 2% del total de sus compras y gastos, o bien ser un proveedor recurrente para lo cual debes prestarle por lo menos 9 servicios durante el año fiscal al mismo cliente, único caso en el cual éste podrá deducir el 100% de lo que le factures. Todo esto se traduce en la poca conveniencia que puede tener para un determinado cliente (en base a su condición particular) contratarte como monotributista y / o que prefiera que sus proveedores sean Responsables Inscriptos (Régimen General). Ahora bien, esto siempre que nuestro cliente esté en Argentina, ya que si tenemos un cliente en el exterior, a éste poco le va a importar el tipo de comprobante que el extiendas, incluso mucho no va a hacer con él, más que documentarlo y utilizarlo como respaldo del pago que nos realice desde su cuenta bancaria. Sí es importante para nosotros realizar correctamente esta factura, ya que será nuestro respaldo del dinero que entra en nuestro blanco, y que el origen del mismo es lícito. Los comprobantes que se le emiten a sujetos del exterior son del tipo “E”.

Como contracara de todo esto, para evaluar la convencía de un régimen o del otro, tenés que tener en cuenta el costo impositivo que es mucho menor en el caso del Monotributo y que también tiene una administración más económica.

Ahora bien, ¿qué es el Monotributo?

El Régimen Simplificado de Monotributo es un impuesto integrado que sustituye la obligación de inscribirse y tributar los impuestos IVA y Ganancias. Este “impuesto integrado” comprende tres conceptos: uno impositivo, otro de jubilación y un tercero de obra social. Pudiendo prescindir de los conceptos de jubilación y obra social y tributar únicamente el concepto impositivo (Trabajador Promovido, Jubilado, o Trabajador en relación de dependencia).

También tenés que saber que el Monotributo tiene once categorías (de la “A” a la “K”), de las cuales ocho (“A” a “H”) están habilitadas para servicios, quedando restringidas (“I” a “K”) exclusivamente para venta de bienes. El encuadre en la categoría se efectúa en base al nivel de facturación anual que tengas, la superficie afectada a dicha actividad (en m2), la energía eléctrica consumida y el gasto en alquileres. El impuesto que tengas que pagar, será en función a la categoría en la que estés inscripto.

¿Qué pasa con el Régimen General (también llamado “Autónomo”)?

En caso de que por opción, u obligación, quedes encuadrado dentro del denominado Régimen General, estarás ante dos situaciones: si bien por un lado es síntoma de que te está yendo bien en tu negocio, por el otro, significa que deberás pagar más impuestos.

A los contribuyentes comprendidos dentro de este régimen se los denomina Responsables Inscriptos, ya que deben inscribirse tanto en el Impuesto al Valor Agregado (IVA), como en el Impuesto a las Ganancias (IIGG), y en Autónomos (jubilación). Esto representará que mensualmente debas cumplir con las obligación de presentar la liquidación de IVA, así como el régimen de información CITI compras y ventas(o, de corresponder, el nuevo régimen de “Libro IVA digital”: https://www.afip.gob.ar/libro-iva-digital/), pagar el importe fijo mensual de Autónomos, y anualmente presentar la declaración jurada de Ganancias, y tributar entre el 5% y el 35% sobre la ganancia obtenida en el año fiscal, menos las deducciones permitidas.

En este régimen ya no vas a emitir facturas “C”, sino que serán de tipo “A” cuando sean dirigidas a responsable inscriptos (donde la factura lleva el importe de IVA discriminado), o de tipo “B” cuando el destinatario sea un consumidor final, caso en el que la factura no lleva discriminación del IVA. A todos tus precios les deberás adicionar el 21% y declarar este importe para pagarlo a la AFIP mensualmente. Como contrapartida podrás tomar el 21% que esté discriminado en las facturas “A” que te emitan tus proveedores que sean responsables inscriptos, y deducirlo del total a pagar de IVA mensual.

También, para el caso de exportación de nuestros servicios (clientes en el exterior), tal como en la situación anterior del Régimen Simplificado, emitiremos facturas tipo “E” sin IVA.

Un punto importante con las facturas de exportación, es que desde el año pasado (2019), estamos obligados a liquidar los pagos de las mismas en el mercado oficial de cambios, mediante nuestra entidad financiera que utilicemos para el cobro. También se debe tener presente que desde el 01 de enero de 2019 se encuentran vigentes derechos de exportación sobre la prestación de servicios al exterior, los cuales son del 12%, y por los que se puede pedir su exención mediante la solicitud del certificado PyME a través del portal de AFIP.

En cuanto a los impuestos provinciales, (así seas Monotributista o Responsable Inscripto), estás obligado a la inscripción en Ingresos Brutos (IIBB) en la provincia donde ejerzas tu actividad profesional. Con respecto a esto pueden surgir infinidad de controversias y situaciones particulares, ya que podés tener tu estudio o espacio físico en una jurisdicción (por ej. C.A.B.A.), y prestar un servicio a un cliente en otra (por ej. Prov. Bs. As.), o bien tener clientes en todas las provincias del país, generándote una incertidumbre con respecto a dónde debés inscribirte. Ante esta situación existe un acuerdo entre todas las provincias que se denomina “Convenio Multilateral” (CM), al cual debes inscribirte si tu actividad así lo demandara, y por el cual podés distribuir el impuesto a los Ingresos Brutos que tenés que pagar entre todas las jurisdicciones bajo una regla especial destinada exclusivamente a los profesionales independientes: ésta es 80% en la jurisdicción donde se presta el servicio y 20% en la jurisdicción donde tengas el estudio o espacio físico.

Claro que también puede darse la situación de que solo ejerzas tu actividad dentro de tu provincia. En ese caso solo debes estar inscripto como “contribuyente local” en la oficina de rentas de la jurisdicción que te corresponde (listado de oficinas de rentas provinciales: https://www.ca.gov.ar/institucional/representantes-c-p2), y realizar la liquidación mensual en base al aplicativo vigente en tu jurisdicción.

Otro aspecto importante es que tanto la alícuota a la que se tributa, como la condición particular de cada actividad, dependerán del “Código Fiscal” vigente en cada provincia (el Código Fiscal es una ley provincial que se sanciona cada año en cada provincia). Esto quiere decir que en una provincia podrías tributar al 3% y en otra al 5%, y en otra directamente estar exento del impuesto.

Además, el impuesto es de tipo anual, aunque en la práctica se deben confeccionar liquidaciones mensuales, e ingresar a modo de adelanto el resultado de la liquidación (o sea que se paga mensualmente). Una vez concluido el año fiscal se debe presentar una liquidación informativa anual, en la cual se podrán ajustar las diferencias surgidas con las liquidaciones de anticipos mensuales. También en algunas jurisdicciones poder optar por adherirte a un régimen simplificado, por el cual no deberás presentar declaraciones juradas mensuales, sino solamente efectuar un pago fijo en base a categorías, similar al régimen de Monotributo.

Por último, todo esto siempre y cuando estemos hablando de clientes nacionales (en Argentina). Ya que si nuestro caso es exportación de servicios, estaremos exento del impuesto a los ingresos brutos, o bien gravados a tasa 0% (dependiendo la jurisdicción-Provincia donde tengamos residencia fiscal). La única diferencia será la obligatoriedad o no de inscribirnos en el impuesto, pero en todos los casos pagaremos $0 sobre nuestros servicios prestados al exterior.

Bueno, espero que les haya servido esta información. Cualquier consulta me pueden comentar sus dudas por acá, o escribirme a hola@contadorhs.com.ar

1,060 vistas